Sellado de grietas y fisuras

Sellado de grietas y fisuras

El sellado de grietas y fisuras es considerada una técnica de mantenimiento preventivo, que prolonga la vida útil del pavimento, ya que las mismas permiten la entrada de humedad y el aumento de la oxidación del ligante, y si “no” son atendidas producen rápidamente el bache. El pavimento se agrieta o fisura, frente a la carga de tránsito pesado, variaciones e temperatura o movimientos de las bases. La carpeta asfáltica tiende a aumentar la formación de grietas a bajas temperaturas, las que se denominan grietas térmicas. Las transferencias de movimientos verticales u horizontales de las bases, provocan grietas en las capas de rodadura, las cuales se denominan reflectivas. La estabilidad estructural de las bases se logra a partir del estado de compactación de las partículas de materiales áridos y suelos que la componen. Para que el material sellante trabaje adecuadamente debe ser sumamente flexible al rango de temperaturas, y mantener perfecta adhesión a las caras de las grietas/fisuras. El sellado de grietas y fisuras consiste en la aplicación de un sellador asfáltico polimerizado, aplicado a 170*190º C en toda la superficie de la griea/fisura, librándola previamente de la suciedad y humedad.